En ocasiones, los sentimientos son tan reales, que no sabemos cómo controlarlos, o cómo librarnos de ellos. Entendemos lo que debemos hacer, pero no lo logramos porque nuestro corazón nos dice lo contrario. Siento, luego existo.Si no maduramos (rápidamente) en nuestra vida emocional, cuatro cosas van a suceder: (1) vamos a andar cargando un peso encima (que no deberíamos llevar), (2) vamos a dañar nuestras relaciones (incluso las que tanto valoramos), (3) perderemos de vista nuestras prioridades de la vida (porque nuestros sentimientos serán lo primordial) y (4) caeremos en una espiral descendiente (sintiéndonos cada vez peor por manejar inapropiadamente la situación).
Si alguna vez has estado enamorado(a), entonces has podido conocer una de las sensaciones más maravillosas que existen en la vida.
No obstante, si has tenido que experimentar la desilusión de (lo que en esta ocasión llamaré) un “amor imposible”, entonces has cargado con uno de los conflictos emocionales más complicados que existe
No obstante, si has tenido que experimentar la desilusión de (lo que en esta ocasión llamaré) un “amor imposible”, entonces has cargado con uno de los conflictos emocionales más complicados que existe
.
En ocasiones, los sentimientos son tan reales, que no sabemos cómo controlarlos, o cómo librarnos de ellos. Entendemos lo que debemos hacer, pero no lo logramos porque nuestro corazón nos dice lo contrario. Siento, luego existo.Si no maduramos (rápidamente) en nuestra vida emocional, cuatro cosas van a suceder: (1) vamos a andar cargando un peso encima (que no deberíamos llevar), (2) vamos a dañar nuestras relaciones (incluso las que tanto valoramos), (3) perderemos de vista nuestras prioridades de la vida (porque nuestros sentimientos serán lo primordial) y (4) caeremos en una espiral descendiente (sintiéndonos cada vez peor por manejar inapropiadamente la situación).
No hay comentarios:
Publicar un comentario